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Esta antiquísima formula de la que se calcula más de 3000 años de antigüedad se ha mantenido viva a través de los tiempos hasta nuestros días por la eficacia de sus resultados en la salud de las personas y de los animales (dosis según tamaño).
A tus manos llega su formula de preparación y los efectos del tratamiento así como la forma de toma. Que tus manos sean también trasmisoras de la salud que con este conocimiento te llega. Salud y luz es lo mismo. Que tu bienestar y gesto de servicio para con los demás sirva para engrandecer la luz del mundo.
Forma de preparación
- Llenar un bote hasta el borde, mínimo de litro, de dientes de ajos picados en dos o tres trozos.
- Cubrir con aguardiente blanca (preferible alcohol vinícola de 96 grados).
- Cejar en maceración durante 3 semanas batiendo a diario.
- Colar y quedarse con el líquido resultante guardándolo en un botellón.
Forma de toma
- Con un cuenta gotas mezclar de 15 a 20 gotas en un vasito de agua y realizar 3 tomas diarias. Antes de desayunar, comer y cenar.
- Continuar con este proceso de las 3 tomas al día durante 3 meses seguidos.
- A continuación de los 3 meses realizar la toma una vez al día. Mejor en ayunas por la mañana. Seguir así siempre.
Efectos del tratamiento
- Disminuye la tensión arterial defendiendo a los artríticos de la congestión cerebral.
- Es aconsejable frente a las angustias y palpitaciones del corazón.
- Activa el funcionamiento del hígado.
- Útil en caso de hemorroides y varices.
- Ejerce una marcada influencia en el aparato digestivo, corrige el estreñimiento y el catarro intestinal.
- Poderoso auxiliar de la mujer en la edad crítica.
- Constituye un excelente remedio en caso de fatiga continua, dejadez, dolores de cabeza e insomnio.
- Ataca las lombrices como la tenia y la solitaria.
- Ejerce destacada influencia sobre la gordura en general, las indisposiciones y la hidropesía son beneficiadas por estas gotas.
- Ayuda a curar los padecimientos de los riñones y la vejiga.
- También son medicadas estas gotas en los casos de eczemas y herpes.
- Alivia la diabetes y el asma, disminuye la tos y fluidifica los esputos. Antitabaquismo.
- Tiene propiedades tonificadoras y depurativas de la sangre.
- Útil cuando se muda de aguas y se cambia de lugar.
- Es remedio preventivo contra el cáncer.
Maceración en aceite de oliva
Para el caso de anquilosamiento de las articulaciones y esclerosis en las arterias o cálculos en la vesícula o riñón existe un tratamiento similar pero que en vez de ser tintura macerada en alcohol lo es macerada en aceite puro de oliva (disuelve los depósitos calcáreos del organismo). Comprarlo en centros de dietética.
Forma de preparación
- Llenar hasta ¼ de un frasco, mínimo de litro, con dientes de ajos picados en tres cortes y el resto rellenarlo con hojas de romero fresco.
- Cubrir todo con el aceite hasta el borde.
- Dejarlo macerar 40 días al sol y luna en la intemperie, batiéndolo a diario.
- Pasados los 40 días colar y quedarse con el líquido.
Forma de toma
Por las mañanas al levantarse tomarse en ayunas una cucharada sopera de la maceración y sorber a continuación el zumo de limón que coja en el cuento de la palma de la mano.
Realizar esta toma a lo largo de toda la vida es uno de los mejores desayunos para mantener el cuerpo sano y joven.
En este video se pueden ver las fotos de algunos cristales muy conocidos.

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Se encontraron restos de coca mascada con rocas de cal.
Las sociedades peruanas ya masticaban hojas de coca hace 8.000 años, según una nueva investigación.
Evidencia arqueológica descubierta en ruinas en el noroeste de Perú muestra hojas de coca mascadas y rocas ricas en calcio.
Esas rocas, afirman los científicos en la revista Antiquity, pudieron haber sido quemadas para crear cal, que masticada con coca liberaba más cantidad de sus compuestos químicos activos.
Según los investigadores, el hallazgo adelanta unos 3.000 años la fecha conocida sobre el primer uso de la coca.
Las hojas de coca contienen una variedad de compuestos químicos conocidos como alcaloides. Actualmente, el más notable entre estos es la cocaína, extraída y purificada por medio de un complejo proceso químico.
Pero desde hace tiempo se sabe que masticar hojas de coca con propósitos medicinales es una práctica tan antigua como la civilización inca.
Otros alcaloides en las hojas de esta planta tienen efectos estimulantes moderados, pueden reducir el hambre, ayudar a la digestión y mitigar los efectos de la alta altitud y los ambientes con niveles bajos de oxigeno.
En el pasado se había encontrado evidencia de hojas de coca masticadas de unos 3.000 años de antigüedad, pero la adición de sustancias ricas en calcio -que ayudan a sustraer más niveles de alcaloides- parecía ser una práctica mucho más reciente.
La evidencia muestra que el amplio uso hoy en día entre los pobladores de esa región andina de Perú y Bolivia es una práctica comparativamente reciente y que antes esa práctica estaba restringida a la clase privilegiada
Dr. Peter Houghton
Ahora el doctor Tom Dillehay, de la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos), y sus colegas encontraron evidencia tanto de hojas masticadas de coca como de rocas ricas en calcio que fueron quemadas y raspadas para obtener ceniza para mascar.
La evidencia fue hallada en ruinas de pisos de casas donde habitaban pueblos de cazadores en el noroeste de Perú donde las condiciones habían sido favorables para preservar lo que normalmente hubieran sido restos orgánicos y efímeros de una pasada civilización.
Las muestras datan de unos 8.000 años, pero tal como le explicó el doctor Dillehay a la BBC la sorpresa más grande fue la distribución de los hallazgos.
"No lo encontramos en el contexto de muchos hogares, como si fuera algo que mucha gente usara en exceso, sino más bien parecía estar restringido a determinados hogares de individuos y producido en una especie de contexto público, no individualizado", explica el científico.
"La evidencia que tenemos sugiere que la práctica era diferente a lo que ocurre hoy en día en las sociedades de Occidente, donde el que tiene los recursos económicos puede tener acceso a las plantas medicinales".
Los alcaloides de la coca reducen el hambre y alivian los síntomas del mal de altura.
Actualmente se llevan a cabo esfuerzos internacionales para reducir la producción de coca en los Andes debido a su asociación con la cocaína.
Pero el doctor Dillehay cree que esta planta ofrece mucho más que eso: "Algunos argumentan que masticar coca es una tradición histórica relativamente reciente, es decir, de hace varios siglos o unos miles de años".
"Pero es una tradición de los Andes con profundas raíces económicas, sociales e incluso religiosas".
Peter Houghton, del King's College de Londres, le comentó a la BBC que el hallazgo es importante porque cambia la fecha del inicio de la práctica de masticar coca.
Pero agrega que el hecho de que ese consumo parecía estar restringido a unos pocos no es sorprendente.
"La evidencia muestra que el amplio uso hoy en día entre los pobladores de esa región andina de Perú y Bolivia es una práctica comparativamente reciente y que antes, esa práctica estaba restringida a la clase privilegiada", afirma el experto.

