miércoles, 28 de abril de 2010

PREMIO NOBEL EN ECOLOGIA....ES MEXICANO




Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología.

Este año lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena mexicano que ha estado realizando, en los últimos 25 años, un excepcional trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.

El nombre de la recompensa es "Premio Ambiental Goldman"

www.goldmanprize.org/theprize/about_espanol


Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos Estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman.

Consta de una dotación de 150.000 USD ($2,154,000 M.N.) y se entrega cada año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados Unidos).

Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países.

En 1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2004.

A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol".

Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos, desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes distancias en busca de agua y de leña.

Casi todos los jóvenes emigraban para nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.

Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer los campos.

Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en zonas de cultivo y arboladas.

¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal culpable del deterioro:

La erosión.

En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificación.

Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias, sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras vivas para impedir la huida de la tierra fértil.

Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico, plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas, aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua.

Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y campesinas, la soberanía alimentaria.

Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del maíz, cereal originario de esta región.

Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es de las más resistentes a la sequía.

Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época mas seca del año, con muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece rápidamente.

Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido.

Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.

Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y siembran unos 200.000 árboles anuales..

Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación.

Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos de madera y utensilios de uso corriente.

Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento, de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia para el riego de invernaderos familiares orgánicos.

El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas, que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente plantaciones masivas.

9 comentarios:

Alma dijo...

Hola María de los ángeles, mañana iré a enviarte mi bendición por correo certificada, te lo digo para que dentro de unos días estés preparada para cuando pase el cartero o vigiles si entra en tu casa una nota que diga que tienes que ir a recoger mi paquetito.

Te cuento mi vida, cerramos el mandala y sentimos como nunca habíamos sentido, los cristales, despues de haber sembrado un montón, frios, sin más y con mucho amor, el último día se volvieron sin crearlo y sin saber cómo, completamente cálidos, se notaban en las manos, calentitos, y eso que no les había dado el sol, los tocabas e irradiaban calor, era su energía y yo estaba emocionada.

Hicimos entre todos LOS 33 QUE ACUDIERÓN, un juego cuántico, visualizamos una eSfera de energía de nuestro corazón e hicimos que naciera otra esfera hija que regalamos para formar una bola central y repartirla por las puntas del mandala, venía corriendo por la Tierra ENVIADA DESDE EL MISMO CENTRO DONDE LA CREAMOS HACIA LAS PUNTAS DEL MANDALA,así hasta rodar por todo el mandala, otras amigas mías que habian estado en el cierre de madrid y zaragoza me dijerón que cuando llegase la bola que habiamos creado nos enteraríamos porque llevaba toda la energia del mandala activadoy ya en acción.

Yo no la sentí tanto como otras personas que habían alli, claro yo no soy maestra en reki ni otras cosas, solo soy una ama de casa que Ama, ja ja ja , pero te puedo asegurar que cuando llegó, mis manos en el centro, notarón como agua caliente y como un cosquilleo en la misma palma de la mano, yo no la noté rodar por el suelo ni por los pies, pero mis amigas si, y alguna de ellas se emocionarón hasta llorar de alegría, fué un día mágico y pensé en ti, puse mi bendición en el altar que formamos y ahora parte de esa energia va hacia Capilla del monte, que alegria mi vida me da, que elgo mio esté alli en esas tierras.

Deseo con toda mi alma que mis bendiciones y las de altamur llegen a vosotros en forma de bendicion.

te quero.

Maria de los Angeles dijo...

Hola Alma, me imagino tu experiencia como la del grupo, debe haber sido hermosa, trabajar con cristales produce mucha paz y sanación!
Quedate tranquila que iré al correo a ver y te aviso apenas llegue.
Las bendiciones de Altamur seguro estaran aqui en forma de sutiles energias cubriendo Capilla del Monte!!
Un beso querida amiga!!!

Luz del Alma dijo...

Gracias Ma. de los Angeles por publicar éste premio de Ecología, yo lo había leído antes, pero no está en todos lados...
Un fuerte abrazo de luz, Mirta

El ave peregrina dijo...

Mis felicitaciones a Jesús León Santos, premio Nobel de Ecologia. Y gracias por convertir esos campos yermos sin vida en zona llena de manantial dándole vida vegetal...
La constancia y el tiempo nos lleva a encontrar...y solucionar todo lo que nos propongamos...
Me alegra que la gente no emigre y busque su sustento en su propia tierra...señal de prosperar... y auguro de un futuro mejor.

Hermosa entrada Mª de los Ángeles.

Un abrazo.

Maria de los Angeles dijo...

Hola Mirta, es bueno difundir el trabajo de estos anonimos protagonistas, enhorabuena que existen!
Besos de luz!

Maria de los Angeles dijo...

Hola Asun, cuando que habia convertido esas tierras muertas en un vergel, me llené de admiración hacia ese ser tan especial, ojalá muchos lo imiten!
Un besito!

Soy YO - MilThon dijo...

hola que beun blog hoy pse de casualidad y la verda eesta muy hermoso
te saludo de zaragoza

Soy YO - MilThon dijo...

besos

Maria de los Angeles dijo...

Gracias Milthon, pasaré a verte...un abrazo de luz!!!